Actualmente, Marjorie es piloto de Walmart Centroamérica

San José, 04 de mayo, 2021. Marjorie Blanco, oriunda de San Carlos, relata detalladamente su historia de superación, no porque anhele ser reconocida, sino porque desea que su experiencia inspire a otros a luchar hasta por sus sueños más ambiciosos. El de ella se volvió una realidad y hoy es parte del 5% de mujeres que pilotean un avión a nivel mundial.

La pasión por la aviación nació desde que miraba los aviones desde lejos cuando visitaba a sus hermanos en Heredia siendo una niña, pero no fue sino hasta cuando tenía 23 años que se dio cuenta que quería desarrollar su vida profesional dentro de una cabina de una aeronave.

“Me subí por primera vez en un avión en un vuelo local y fue amor instantáneo, quedé fascinada viendo todo lo que los pilotos hacían, cómo maniobraban el avión y se comunicaban con la torre de control. Ahí supe que lo mío era estar en los aires; me bajé de ese avión, llamé a mi mamá y le dije que quería ser piloto”, recuerda Marjorie, quien ahora trabaja como piloto de Walmart.

Acumular hasta ahora 2.600 horas de vuelo no ha sido sencillo para ella pues ha atravesado una ruta con limitaciones económicas, jornadas extensas de estudio y derribando estigmas sociales sobre el papel de las mujeres. Eso sí, en todo momento contando con el apoyo emocional de sus padres, quienes fueron sus primeros pasajeros al poder pilotear un vuelo sola.

“No tenía dinero y mi familia no tenía los medios económicos para ayudarme a pagar la carrera. Un año después de bajarme de ese primer avión, me convertí en aeromoza y empecé a ahorrar y pasé dos años limitándome en muchos aspectos: no paseaba en los destinos que visitaba, no tenía vida social y mi gran maleta y yo nos transportábamos en una moto scooter”, dijo Marjorie.

Incluso en una ocasión, cuando trabajaba para una aerolínea de vuelos locales, un pasajero le mencionó a uno de sus compañeros que si era ella quien iba pilotear, él no se subiría. Al final, sin saberlo, abordó el vuelo y tras un viaje placentero y un aterrizaje perfecto, no le quedó más que ofrecerle disculpas a la piloto y felicitarla por su desempeño.

Marjorie Blanco con su papá, Enrique Blanco, y su mamá, Ana Isabel Pérez, en el primero vuelo que realizó de forma independiente. Su padre falleció cuando Marjorie ya formaba parte de Walmart Centroamérica.

Durante ese tiempo le fue de gran ayuda sus experiencias laborales anteriores como vendedora de café en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría (AIJS) y limpiando habitaciones de hotel, trabajos en los que aprendió sobre la atención al cliente y a tener un manejo responsable de sus finanzas personales.

“Mi camino no fue fácil, tuve muchas dificultades, se me cerraron puertas y, en algún momento, quise rendirme. Es algo que nos sucede a todos, por eso les digo que abracen sus sueños y nunca pierdan la mirada de adonde quieren llegar”, resaltó la piloto que en su actual trabajo se encarga de trasladar a altos ejecutivos por todo Centroamérica y Estados Unidos.

La oriunda de San Carlos fue reclutada por Walmart de México y Centroamérica en el 2017, justo cuando estaba cerca de olvidar su sueño y retomar su vida en el cantón alajuelense porque las opciones para volar local o internacionalmente eran escasas.

“Siempre recibo comentarios muy positivos de los pasajeros. No me siento diferente por ser una mujer en un rol no tradicional, al contrario, ser la piloto de Walmart es un honor y un orgullo muy grande, me hace sentir que estoy en el lugar correcto”, mencionó Blanco.